coffee shops de Ámsterdam

Los coffee shops en Ámsterdam: protagonistas singulares de la capital holandesa

¿Quien no ha oído hablar alguna vez de los coffee shops en Ámsterdam bien en reportajes, películas o incluso a través de conocidos y amigos? Son muchos los viajeros y aventureros que se acercan a los Países Bajos con el firme deseo de visitar alguno de los Coffee Shops más famosos de su capital. Se trata de una experiencia peculiar, y por qué no decirlo, atrevida. Al menos, si lo comparamos con lo que se permite o no se permite en otros países.

Los coffee shops de Ámsterdam: ¿Qué son?

Los coffee shops en Ámsterdam son establecimientos regulados por el gobierno holandés donde se permite la venta y el consumo de marihuana y hachís. También puede ser un lugar válido para tomar una simple bebida no alcohólica y café. Es importante que haga lo que haga en su interior le acompañará un aroma característico totalmente justificado. Por este motivo, uno de los aspectos más llamativos de estos establecimientos, es que en su interior no se puede ni fumar tabaco, ni consumir bebidas alcohólicas de alta graduación.

Este fenómeno resulta llamativo y difícil de entender para el resto de los países vecinos. Y es que la ciudad de Amsterdam, de forma regulada, admite el consumo de drogas blandas, incluso a modo de pasteles. Los Coffee Shops de Amsterdam son un elemento distintivo de una ciudad frecuentada por millones de visitantes que se animan a conocer los Coffee Shops mediante tours por Ámsterdam.

¿Hay una serie de normas importantes a respetar en los coffee shops?

Algunos de los tours en Amsterdam abordan este fenómeno para aclarar al viajero la regulación a la que hacíamos alusión con anterioridad. De esta manera el visitante puede conocer los entresijos de un fenómeno que está sometido a números controles. En el caso que esté pensando visitar los Coffee Shops en Ámsterdam debe tener presente determinadas normas:

  • Si tiene intención de efectuar un recorrido por Ámsterdam y visitar alguno de sus coffee shops, deberá estar en posesión tu DNI o Pasaporte, pues se lo pedirán a la entrada.
  • Asesórese dentro del propio local. Si bien el consumo suele ser de calidad, nunca está de más avisar al staff del Coffee Shop acerca de los que está buscando o de si es la primera vez que consume drogas blandas.
  • No se le ocurra comprar estos productos en la calle o en lugares que no estén acreditados explícitamente.
  • El consumo, compra o venta de estas sustancias en el exterior o establecimientos no acreditados para dicho fin, es un delito fuertemente perseguido y castigado. Si lo hace, su experiencia puede acabar en calabozo, multa y/o juicio.

Y los propios holandeses, ¿cómo conviven con este tipo de locales?

La existencia de los Coffee Shops en Ámsterdam está sometida a debate permanente tanto por la ciudadanía como por los partidos políticos. Un ejemplo de ello es que, en enero del 2016, todas las fuerzas sociales se pusieron de acuerdo en algo tan curioso como prohibir que los Coffee Shops de Amsterdam no pudieran establecerse cerca de los centros escolares. Esto nos ayuda a hacernos una idea de hasta qué punto llega el control sobre estos establecimientos; pues fueron vetados por escrito en lugares donde los niños ya de por sí, tenían prohibida la entrada.

La regulación y concesión de nuevas licencias de Coffee Shops en Amsterdam es cada vez más estricta. Si comparamos el número de Coffee Shops que existían anteriormente en la capital holandesa con los que hay en la actualidad, se puede constatar un claro descenso en el número de los mismos. Esto ha provocado que los viajeros que se animen a conocer Ámsterdam, tengan una menor oferta de Coffee Shops, lo que ha favorecido cierta masificación en alguno de ellos, lo que repercute a su vez, en un mayor ruido para los residentes.

Una pregunta a la que es difícil dar una respuesta.

Otra de las preguntas del millón que todo el mundo se hace es, ¿cómo estos locales pueden ofrecer unos productos, si los propios locales no pueden adquirírselos a los productores? La respuesta es complicada. Existe la creencia que los propios locales están recurriendo a la compra masiva de productos “ilegales” que entran en Holanda de forma poco legítima para venderlos posteriormente de forma legal.

La conveniencia o no de la existencia de los coffee shops de Amsterdam es una discusión eternamente inacabada. Lo que sí es seguro a fecha de hoy, es que estos establecientes son uno de los muchos reclamos que Amsterdam ofrece al mundo. Una experiencia que llama al viajero procedente de cualquier rincón del mundo y que quiere conocer las singularidades que ofrece Ámsterdam y eso, es un hecho que nadie puede discutir.

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